viernes, 26 de marzo de 2010

La ciudad de los muertos vivientes

Hoy siento una necesidad extrema de expresar algo. Hace mucho que no sufria una sensacion tan fuerte. Volvi a Caracas y fue como caer en un hoyo negro del que no puedo salir. La impotencia fluye desde las unhas de mis pies hasta mis sienes, hasta los cabellos que se caen de mi cabeza, hasta las huellas que dejan mis zapatos en la mugre de las calles. Hoy me di cuenta de que es imposible para mi vivir aqui. Extranhe tantas cosas cuando estuve lejos! Pero como casi siempre suele suceder, ese anhelo fue mas bello en mi memoria de lo que es en realidad. Casi podria decir que odio estar aqui. Odio que todo el mundo viva para el hoy, que nada mas exista el presente y los intereses personales. Odio que no queden valores. No hay confianza en nada ni en nadie, no hay ideales, no hay lucha. Vivo en una ciudad de muertos vivientes. Vivo en una ciudad donde 60 muertos a causa de la criminalidad en un solo fin de semana no son nada mas que una cifra, un numero olvidado en los millones y repetidos numeros de un periodico; de uno de los pocos periodicos que se atreve a publicar un par de cosas ciertas en medio de las mentiras masivas del poder. Una joven es secuestrada por su novio porque el sabia que sus padres tenian un dinero ahorrado. Va a su casa y la madre entrega el dinero pero de pronto, reconoce la voz del enmascarado y le pregunta: Por que nos haces esto? No ven otra alternativa que matarlas. Llevan a la madre a un parque y la queman viva en frente de los ojos desesperados e impotentes de su hija a la que luego le pegan un tiro.... Donde vive esta gente? Caracas es una ciudad olvidada por Dios. Aqui nada importa. Crimenes, impunidad, robos, desconfianza, muertes, violencia, armas, sangre, miedo. La libertad con miedo no es libertad y la vida sin libertad no es vida. No entiendo como siguen viviendo. No entiendo como en Francia queman 20 carros y trancan las calles 3 dias por un aumento de 1 centavo en la gasolina y aqui en 3 dias matan a mas de 20 por quitarles el carro, o un reloj, o un celular, o un par de zapatos y nadie mueve un dedo en desaprobacion.


Mis amigos estan de fiesta hoy. Unos en algun club, otros en alguna casa tomando o tal vez consumiendo drogas o bailando o haciendo cualquier cosa. Yo no puedo salir hoy. Necesito expresar algo... Necesito gritar pero quiero que alguien me escuche. Por que a nadie le importa lo que pasa aqui? Todo el mundo tiene su escape, todo el mundo esta acostumbrado a vivir o a sobrevivir a su manera. Yo no puedo salir pensando que me pueden matar hoy. No puedo. No puedo vivir con miedo, prefiero estar muerta que vivir de rodillas ante un sistema formado de violencia, temores y represion. Es un maldito cancer en nuestro cuello que nos esta carcomiendo desde dentro y no lentamente, y no con disimulo. Pero es tan audaz que ha conseguido mantenernos saludables a la vista, rebozantes y sonrientes. Hipocritamente felices. La politica internacional ve los petalos de la rosa. Yo, que vivo aqui, solo veo las espinas.








Hoy.... Hoy siento la extrema necesidad de expresar algo y no encuentro como...

7 comentarios:

Totex dijo...

Lamentablemente es asi gorda, a veces siento que nos ocupamos mas de sobrevivir que de vivir en esta ciudad :(

irene dijo...

Bien dicho! es una tragedia terrible colectiva, pero que solo el individua afectado ve, uno a uno todo el mundo vive la tragedia como unicam, como suya, no sera hasta cuando el colectivo se de cuenta que es la tragedia de todos cuando quizas salga un lider... Un guia... alguien que los motive a salir de ese estado de apatia en que viven.

Liliam B. dijo...

No se si es cuestion de un lider o de una especie de conciencia colectiva que aqui no existe pero para mi caracas esta muerta. Nadie lucha! Dejar de luchar es empezar a morir.

Melusinne dijo...

Gracias por esto.

En verdad llegaste para asistir a uno de los procesos de decadencia más auténticos del mundo contemporáneo. Sabes qué pasa (o vemos que pasa los que estudiamos este asunto del fenómeno "Caracas) que se ha vuelto algo así como una pieza de arte dadá: ha estado desde siempre condenada a destruirse, nadie puede vivir en el arte y, entonces, los que están forzados a estar inmersos en ella hacen una especie de movimiento contemplativo.

Todos confiamos en que tiemble, en que se mueran muchas personas abruptamente, que haya una guerra civil, que se termine de ir la luz, que se termine de ir el agua... Pero la misma continuidad de todo nos obliga a continuar, también insensiblemente. Caracas es un amoroso cómplice de la falta de memoria.

El horror mujer, bien - venida al horror.

Diana dijo...

Sencillamente realista, impactante y atrevido. A mucha gente le disgusta esta clase de escritura, pero la verdad, es la verdad!. Aunque las personas que viven en Venezuela, sean o no sean, polítos, blancos, negritos, nacionales, semi-nacionales (hijos de extranjeros), extranjeros, mujeres, niños, hombres, intenten cubrir su realidad con esperanzas falsas, intentos desganados de hacer algo, y sobretodo finginedo una falsa moral "el venezolano luchador", "echao pa´lante" y no se tomen en serio que nos estamos hundiendo en un huracán de delincuencia, maldad, falta absoluta y completa de valores, una degradación de las instituciones, y realmente se dedique todo el mundo a hacer algo por el país, dejando a un lado los intereses personales, yo realmente veo muy poco probable que la situación mejore. Como dije antes, la verdad, es la verdad, duela a quien le duela.

Charodrila dijo...

Amiga, esa es la consecuencia de despertar. A veces creo que cada mañana pasa una avioneta rociando burundanga y por eso la mayoría no reacciona. Es difícil escuchar, ver, sentir tanta indiferencia y es peor cuando intentas marcar la diferencia, todos te comen, te tratan como bicho raro. Es patético cuando aún escuchas que este es el mejor país del mundo ¡¡¡ja!!!!! y yo me pregunto ¿para quién? No quiero extenderme, tengo mucho tiempo tratando de digerir esto y hablarlo me obliga a "renovare dolorem". sólo quiero decirte que sé exactamente lo que sientes.

Liliam B. dijo...

Es tan raro... Escribi este articulo llorando, en un ataque de sentimientos. Pense que en parte me sentia asi porque acababa de volver de europa y todo eso pero la triste realidad es que cada persona que lo leia me decia:" ASI me siento. Es como si hubieses escrito lo que escondo en el fondo de mi cerebro." Y eso no fue un alivio sino algo completamente deprimente para mi. Todos nos sentimos mal pero nadie hace nada. Todos estamos sufriendo pero ya nadie llora, ya nadie grita. Y en silencio es dificil que alguien entienda lo que esta pasando.